Usos y funciones básicas del fenol

El fenol (C6H5OH) es un cristal incoloro en forma de aguja con un olor característico. Es una materia prima importante en la producción de ciertas resinas, bactericidas, conservantes y productos farmacéuticos (como la aspirina). También se utiliza para desinfectar instrumental quirúrgico, tratar excrementos, esterilizar la piel, aliviar el picor y tratar la otitis media. El fenol tiene un punto de fusión de 43 °C y es ligeramente soluble en agua a temperatura ambiente, pero fácilmente soluble en disolventes orgánicos. Cuando la temperatura supera los 65 °C, se vuelve miscible con agua en cualquier proporción. El fenol es corrosivo y causa desnaturalización local de proteínas al contacto. Las soluciones de fenol que entran en contacto con la piel se pueden lavar con alcohol. Una pequeña porción de fenol expuesta al aire se oxida a quinona, adquiriendo un color rosa. Se vuelve púrpura al exponerse a iones férricos, una propiedad que se usa comúnmente para detectar fenol.

Historia del descubrimiento
El fenol fue descubierto en el alquitrán de hulla en 1834 por el químico alemán Friedlieb Ferdinand Runge, por lo que también se le conoce como ácido carbólico. El fenol alcanzó gran popularidad gracias al renombrado médico británico Joseph Lister. Lister observó que la mayoría de las muertes postoperatorias se debían a infecciones de heridas y supuración. Casualmente, utilizó una solución diluida de fenol para rociar los instrumentos quirúrgicos y sus manos, lo que redujo significativamente las infecciones en los pacientes. Este descubrimiento consolidó al fenol como un potente antiséptico quirúrgico, lo que le valió a Lister el título de «Padre de la Cirugía Antiséptica».

Propiedades químicas
El fenol puede absorber la humedad del aire y licuarse. Posee un olor característico y las soluciones muy diluidas tienen un sabor dulce. Es altamente corrosivo y químicamente reactivo. Reacciona con aldehídos y cetonas para formar resinas fenólicas y bisfenol A, y con anhídrido acético o ácido salicílico para producir ésteres de acetato de fenilo y salicilato. También puede experimentar reacciones de halogenación, hidrogenación, oxidación, alquilación, carboxilación, esterificación y eterificación.

A temperatura ambiente, el fenol es sólido y no reacciona fácilmente con el sodio. Si se calienta hasta fundirlo antes de añadir sodio para un experimento, se reduce fácilmente y su color cambia al calentarse, afectando el resultado experimental. En la enseñanza, se ha adoptado un método alternativo para obtener resultados experimentales satisfactorios de forma sencilla y eficaz. En un tubo de ensayo, se añaden 2-3 ml de éter anhidro, seguidos de un trozo de sodio metálico del tamaño de un guisante. Tras eliminar el queroseno superficial con papel de filtro, el sodio se coloca en el éter, donde no reacciona. Al añadir una pequeña cantidad de fenol y agitar el tubo, el sodio reacciona rápidamente, produciendo una gran cantidad de gas. El principio de este experimento es que el fenol se disuelve en éter, facilitando su reacción con el sodio.


Fecha de publicación: 20 de enero de 2026